lunes, 31 de marzo de 2014

Desde 1991 a la eternidad. / por Rafael Silva

Al momento de rememorar en la historia de Chile acontecimientos o fechas importantes de nuestro país muchas son las que encontramos que poseen increíble significación histórica, destacando entre ellas 1810,1818,1925,1962 y 1973.
Hoy,siendo solo un joven con diecinueve años de edad, y no haber nacido para aquella fecha, me encantaría agregar y,al mismo tiempo, cuestionar el porque esta fecha no es considerada relevante en la historia protagónica de Chile. Esta fecha es 1991, y para que no exista ninguna confusión con un logro deportivo del mismo año, preciso que hago referencia al 1 de Abril de 1991, fecha en que ocurre el valiente y principal, sino derechamente, el logro de la transición de un gobierno militar a un gobierno demócrata en plenitud.
Y como no verlo así si es esta la fecha en que conmemoramos el cobarde asesinato de Jaime Guzmán Errázuriz, un ciudadano, profesor de derecho constitucional de la Universidad Católica,  senador de la República,  que entregó en un acto de total generosidad y valentía entrañable, su vida con objeto de dar testimonio y recuerdo de lo que la violencia en un país es capaz de hacer; y con ello generar también la unidad y fraternidad que entre ciudadanos se había perdido al polarizar el país. Con su muerte Chile no solo reaccionó en que la única forma de avanzar era la reconciliación entre chilenos, sino tambien el avanzar juntos a un país unificado,de respeto y democracia para todos y todas.
Entonces, ¿ Cómo no recordar a un hombre que se entrego en cuerpo y alma para acabar con la imágen de país polarizado e irreconciliable que teníamos y que parecía ser eterna?, ¿Cómo no honrar a un hombre que prefirió pronunciar el un discurso que sabía le llevaría a la muerte, solo con afán de proteger a Pablo Longueira, Joaquín Lavín o Jovino Novoa, jóvenes lideres de prometedora carrera política y familiar; y encargados de seguir con el camino iniciado de salvaguardar los valores y principios que la UDI representa?. Pues bien, son estas las máximas preguntas que me surgió al escribir estas breves líneas tratando de entender el menospreciado valor que se da a esta fecha.
Es por ello que a ustedes, jóvenes igual que yo y que compartimos este sentido de trabajar por contribuir a un país más justo, y que sentimos que el mensaje de Jaime Guzmán es inspirador y primordial para lograr este objetivo, no podemos defraudarlo ni olvidar el gran sacrificio realizado. Nuestro deber es defender las ideas que representamos y creemos, con extraordinaria fuerza pero también con la total humildad de saber que es lo mejor por y en pro de Chile. Si somos capaces de lograr lo anterior, creo que es la mejor devolución de mano que Jaime puede y tiene que recibir. Porque confió en que nosotros,  hombres y mujeres de la UDI, lo sabríamos lograr.
Por eso, no podemos detenernos. Debemos recuperar el espacio perdido. De vuelta a la calle, a las poblaciones, a las ferias, a las universidades, el momento es ahora.
UDI ahora fuerza creadora!!!.