Una vez más se escucha en la corteza
terrestre ¡Estatizar la educación¡ .
Quienes vociferan estas palabras no se
dan cuenta que proponen algo que va
en contra de sus intereses y la de
todos: CALIDAD Y LIBERTAD
EDUCACIONAL.
Si se desea calidad y libertad
educacional -ambos insertos en el
artículo 19 de nuestra constitución-
entonces se debe evitar la
administración directa del estado sobre
planteles educacionales y que estos
sean administrados por privados.
Para ello el estado debe dar un vale o
"vouchers" educacional a las familias
para que estas puedan optar libremente
a cualquier colegio de admnistración
privada donde educar a sus hijos.
Este sistema de vouchers fue (como
todas las cosas en Chile) insertado
tibiamente en la reforma administrativa
educacional de los 80 durante el
gobierno militar; pero con la
excepcionalidad que estos “vouchers”
llegaba al establecimiento como una
subvención escolar y no directamente a
las familias.
¡Gran error el no haber a
implementado a fondo las reformas
educacionales¡, pero nunca es tarde
para cambiar el rumbo y tomar
medidas verdaderas para una reforma
educacional de calidad, y para ello no
hay nada mejor que los “vouchers
educacional” .
El sistema de Vouchers educacionales
DIRECTO A LAS FAMILIAS, tiene dos
principios que son fundamentales:
Principio 1: “El derecho a elección del
consumidor (estudiante) es el
equivalente al derecho a elección de los
padres … en virtud de su autoridad
como padres...”
Principio 2 : “El desarrollo personal , se
basa en la convicción de que las
personas desean construir sus propios
destinos. La oportunidad de elegir y
decidir estimula el interés, la
participación , el entusiasmo y la
dedicación”.
Una de las razones fundamentales de la
oposición al “vouchers educacional” es
la creencia que esto solo beneficiaria a
sectores altos de una sociedad.
El Oxfam Education Report manifiesta
que “es erronea la idea de que las
escuelas privadas atienden a las
necesidades de una pequeña minoría
de padres acaudalados”.
El CATO institute, en un informe sobre
la educación privada en los países
pobres dado por James Tooley y Pauline
Dixon, señalan lo siguiente “ en el
profundo estudio realizado durante dos
años en la India , Ghana, Nigeria y
Kenya.. sugieren que las escuelas
privadas pueden contituir (de hecho ya
lo hacen) un elemento importante,
aunque no reconocido, para llegar a los
pobres y satisfacer sus necesidades
educacionales” .
En nuestros país según todas las
mediciones disponibles, los
establecimientos particulares dan
mejores resultados que los
municipalizados, entonces ¿por que no
realizamos las reformas iniciadas en los
80 en forma plena y se privatiza la
educación?
Muy posiblemente la mediocridad de
nuestro sistema educacional tambien
se deban a lo tibio e inacabado de los
cambios educacionales.
Probablemente dado a lo particular de
ese periodo histórico, nunca hubo un
cambio administrativo tan
revolucionario como en aquella época,
pero posiblemente también fruto de la
época histórica, los cambios no se
realizaron en la profundidad deseada.
Si se entiende que la educación de los
hijos debe ser una tarea entregada a la
decisión de sus padres, no del Estado
por que es un ente ajeno al hogar y a
los valores y características de este,
entonces se debiera ejecutar una
privatización mayor de la educación no
solo administrativamente sino también
dejar en libertad a los colegios para que
ellos puedan confeccionar con plena
libertad sus programas de estudio y
metodologías.
Si a la enorme cantidad de dinero que
el estado destina cada año al ministerio
de educación, fuese entregada a los
padres de sectores vulnerables,
entonces estas familias podrian recibir
por cada hijo hasta cuatro veces más el
monto de la subvención actual a la
educación particular gratuita, que, pese
a su exiguidad, le permite a ella educar
mejor que la pública municipalizada.
¿Por qué no intentamos esta reforma?.
No hay comentarios:
Publicar un comentario